Informe y recomendación
sobre políticas para el ministerio
Resumen ejecutivo
Este informe sobre políticas para el ministerio responde a la decisión de la Asamblea Nacional del 2007 de la IELA de solicitar que el Grupo de Trabajo para los Estudios de la IELA sobre la Sexualidad "específicamente aborde y haga recomendaciones a la Asamblea Nacional del 2009 sobre cambios a cualquier política que excluya a personas homosexuales practicantes de las listas de personas líderes ordenadas de esta iglesia" (CA07.06.27).
Como resultado de su trabajo desde el 2002, el Grupo de Trabajo para los Estudios de la IELA sobre la Sexualidad ha estado muy consciente de la falta de consenso en esta iglesia con respecto a la aprobación para que las personas luteranas en relaciones del mismo género sexual, monógamas y para toda la vida sirvan como ministros ordenados, diaconisas, ministros diaconales y asociados y asociadas en el ministerio. Esta falta de consenso también está presente entre las personas que componen el propio grupo de trabajo. La mayoría de la membresía del grupo de trabajo no espera que se recupere el anterior consenso. Ni tampoco espera que surja un nuevo consenso en el futuro cercano.
El grupo de trabajo reconoce que estas diferencias son posiciones profundas y, con frecuencia, definidas por la propia conciencia de personas de fe que aman a esta iglesia. Cuando la comunidad cristiana no está de acuerdo entre sí sobre una cuestión ética de esta magnitud, una consideración importante es evitar suponer que las divergencias surgen del orgullo o de deseos egoístas y, en cambio, aceptar que la conciencia de una persona puede estar sujeta a una interpretación particular de las Escrituras y la tradición.
El énfasis en "sujeto a la conciencia" no está en declararse uno mismo sujeto por la conciencia. Más bien estamos sujetos en el amor por la conciencia de las demás personas —esto es, reconocemos la naturaleza sujeta a la conciencia de las convicciones de los demás en la comunidad de Cristo (1 Corintios 10:28-29). Para el pueblo luterano, la realidad de que las personas tienen convicciones de fe profunda que pueden estar en conflicto con las convicciones de fe de otras personas no es meramente una dificultad procedimental o política porque llevamos las cargas de los demás como hermanas y hermanos en Cristo. Que un miembro sufra porque se ha ofendido su conciencia significa que todos nosotros sufrimos.
Este concepto de la sujeción a la conciencia es fundamental para este informe. El grupo de trabajo cree que esta iglesia debe encontrar una forma común de vivir y servir en medio de las divergencias. En base a la creencia de que nuestras perspectivas sobre las realidades sociales, en particular la sexualidad humana, no son la base de nuestra unión o desunión, este informe sugiere un camino para que esta iglesia salga adelante, en el que todas las personas lleven las cargas de la otra persona y respeten las conciencias de aquellas personas con quienes están en desacuerdo.
Este informe describe brevemente las diferentes perspectivas que están sujetas a la conciencia. El mismo describe los argumentos presentados por quienes buscan conservar la actual política de esta iglesia, que exige el celibato de todas las personas orientadas hacia el mismo género sexual que han sido aprobadas o deseen ser aprobadas para las listas de las personas líderes ordenadas de esta iglesia. También describe los argumentos presentados por quienes buscan cambiar la política actual.
El informe enfatiza que, aunque existen profundas divergencias, compartimos el compromiso de fidelidad a Dios y buena fe hacia los demás. Todas las personas desean llevar vidas devotas y de entrega en gratitud a Dios por los dones prometidos y revelados en el Evangelio. Todos creen que estamos llamados a proclamar y servir a Dios en el mundo. Todos tienen el compromiso de que la Biblia y las Confesiones Luteranas les guíen, de llevar vidas de fe y de apoyar a los demás para que lleven vidas de fe, así como de orar y trabajar para que la Iglesia Evangélica Luterana en América sea un instrumento eficaz de la misión de Dios. El grupo de trabajo reconoce el profundo amor que todas las personas sienten por esta iglesia y el compromiso compartido de mantenerse unidos a pesar de las diferencias en esta cuestión.
Aunque la recomendación en cuatro partes interconectadas de este informe representa a la gran mayoría del grupo de trabajo, no cuenta con el apoyo de todas las personas. Por lo tanto, el mismo se presenta con humildad, con un sentido de carga por las hermanas y hermanos en Cristo —tanto en el grupo de trabajo como en la iglesia en su expresión más amplia—que están obligados por sus conciencias a divergir.
La recomendación presenta un proceso que empieza con decisiones sobre si esta iglesia quiere encontrar formas de reconocer relaciones públicamente responsables, monógamas y para toda la vida de personas del mismo género sexual y si esta iglesia quiere avanzar en la dirección de aprobar para las listas de las personas líderes ordenadas de esta iglesia a las personas que viven en tales relaciones. Si es así, entonces el proceso propone cómo se puede lograr esto. La recomendación busca el acuerdo sobre los principios a seguir antes de abordar las políticas.
La recomendación se compone de cuatro resoluciones interconectadas. Cada una da un paso adelante en el proceso de toma de decisiones. Las decisiones deben tomarse una a una: si se aprueba la primera, entonces se considerarán la segunda, tercera y cuarta, pero sólo si se han aprobado las precedentes.
El paso uno
El paso uno pregunta a la asamblea si, en principio, tiene el compromiso de encontrar maneras de permitir a las congregaciones y sínodos que así lo elijan el reconocer, apoyar y hacer públicamente responsables las relaciones monógamas y para toda la vida de personas del mismo género sexual.
El paso dos
El paso dos pregunta a la asamblea si, en principio, esta iglesia tiene el compromiso de encontrar una forma en que las personas en tales relaciones monógamas y para toda la vida del mismo género sexual sirvan como líderes ordenados de esta iglesia.
El paso tres
El paso tres pregunta a esta iglesia si, en la futura implementación de estos compromisos, adoptará decisiones de manera que todas las personas en esta iglesia lleven la carga de la otra persona y respeten las conciencias de todos. Esto significa que cualquier solución que sirva sólo a las posiciones de conciencia de una u otra parte de esta iglesia no será aceptable.
El paso cuatro
El paso cuatro propone cómo puede avanzar esta iglesia hacia el cambio de manera que respete las conciencias de todos. Reconoce que tal respeto llevará a una diversidad de prácticas. Sin embargo, la mayoría del grupo de trabajo cree que la falta de consenso en las conciencias será más fielmente respetada si se proporciona cierta flexibilidad estructurada en la toma de decisiones de manera que las congregaciones y sínodos puedan elegir si aprueban o llaman a las personas en relaciones del mismo género sexual, públicamente responsables, monógamas y para toda la vida a servir en las listas de personas líderes ordenadas de la IELA.
Al llegar a esta conclusión, el grupo de trabajo reconoce que las prácticas y políticas existentes de esta iglesia otorgan la responsabilidad de las decisiones relacionadas con la aprobación o rechazo de candidatos para el servicio ordenado o para un llamado específico a los comités sinodales de vocación, los obispos y obispas y las congregaciones. Esto es, se delega en las personas y los grupos para que tomen tales decisiones. El grupo de trabajo también reconoce que tal toma de decisiones tiene lugar en el seno de un proceso cuidadosamente determinado de discernimiento mutuo por parte de aquellos que buscan el llamado y por los representantes de esta iglesia.
La propuesta sugiere que esta iglesia, por su reconocimiento y compromiso con las conciencias de todas las personas, incorpore a sus políticas y procedimientos una flexibilidad estructurada en la toma de decisiones de manera que los sínodos, obispos y obispas, congregaciones, comités de candidaturas y otros involucrados en el proceso de candidaturas así como en el proceso de extender los llamados serán libres de actuar conforme a sus convicciones con respecto a la aprobación o rechazo de un llamado al servicio ordenado de una persona que por lo demás está cualificada y que está viviendo o contempla vivir en una relación del mismo género sexual, públicamente responsable, monógama y para toda la vida.