Saludos al Papa
del Obispo Presidente Mark S. Hanson
Un mensaje del Obispo Mark Hanson, presidente de la Federación Luterana Mundial y obispo presidente de la Iglesia Evangélica Luterana en América al Papa Benedicto XVI.
Febrero de 2010.
Su Santidad:
Lo saludo en el nombre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo en representación de la Federación Luterana Mundial - una Comunión de Iglesias y los miembros de la Iglesia Evangélica Luterana en América (ELCA, por sus siglas en inglés).
Nuestro viaje ecuménico es testimonio de la oración de Jesús de que podamos ser uno como Él y el Padre son uno para que el mundo crea. Tenemos la confianza de que el Espíritu Santo seguirá inspirándonos para hacer visible nuestra unidad en Cristo y que nuestro testimonio ante el mundo sea poderoso. Que nos conozcan por la fe que nos une en lugar de por las cuestiones que nos separan.
En nuestra vivencia de la oración de Jesús en Juan 17, la declaración ecuménica de la ELCA,
Ecumenismo: la visión de la Iglesia Evangélica Luterana en América, afirma que en nuestra fe y vida buscamos “manifestar la unidad otorgada al pueblo de Dios viviendo juntos en el amor de Cristo y uniéndonos a otros cristianos en oración y acción para expresar y preservar la unidad que otorga el Espíritu”.
Como católicos y luteranos, tenemos un compromiso renovado de unidad en Cristo. Damos gracias por las señales de unidad entre nosotros que reflejan este compromiso renovado. Las celebraciones que compartimos con motivo del décimo aniversario de la firma de la
Declaración conjunta sobre la doctrina de la justificación (JDDJ, por sus siglas en inglés) han sido ocasiones gozosas de esperanza. La JDDJ nos proporciona unos cimientos muy sólidos para acercarnos los unos a los otros en un diálogo futuro.
Nuestros diálogos actuales, "Bautismo y crecimiento en comunión" y "La esperanza de la vida eterna", son importantes para nuestras relaciones y la esperanza de unidad en Cristo. Nos damos cuenta, junto con usted, de que tenemos retos ante nosotros al tiempo que abordamos preocupaciones en las áreas de ética, moralidad y teología. Oramos por la guía del Espíritu en nuestras conversaciones bíblicas y teológicas, mientras crecemos en la fe y la vida.
Juntos lloramos la pérdida de vidas y la destrucción que ha caído sobre el pueblo de Dios en Haití. Extendemos nuestras condolencias por la muerte del Arzobispo haitiano Joseph Serge Miot, líder y servidor que era conocido por su cercanía con los pobres. Al mismo tiempo que nos conmueven profundamente las lágrimas y el testimonio que nos llegan del pueblo de Haití, sabemos que Dios nos llama a acompañar a quienes viven en la pobreza para que juntos podamos trabajar para eliminar la pobreza allí donde exista.
En nuestra liturgia semanal, los luteranos oramos en el Kirie "por la paz en todo el mundo, por el bienestar de la iglesia de Dios y por la unidad de todos". Sus palabras a favor de la paz en el mundo de Dios han servido de guía para todos los cristianos. Como luteranos, damos la bienvenida a su asesoría espiritual donde se establece una conexión entre la paz y la justicia, la pobreza y el medio ambiente. Agradecemos que usted y el Papa Juan Pablo II hayan puesto de manera tan vehemente a los cristianos el reto de enfrentar la pobreza con el fin de construir la paz.
Recibimos con gratitud su saludo de paz del Año Nuevo en 2010. Su tema, "Si quieres cultivar la paz, cuida la creación" es una prioridad para la Federación Luterana Mundial y la Iglesia Evangélica Luterana en América. Como mayordomos de la creación de Dios, tenemos la responsabilidad compartida de proteger la tierra, el agua y el aire como dones que Dios el Creador tiene pensados para todo el mundo.
Es nuestra más ferviente esperanza que encontremos maneras de unirnos a los católicos en dar una respuesta más completa para abordar la pobreza y la necesidad humana. Nos unimos a su oración de que para cultivar la paz debemos proteger la creación. Como mayordomos de la creación de Dios, es esencial que nos esforcemos por preservar la vida y la creación para futuras generaciones.
Con usted, oramos por la paz. En su liderazgo ha hecho un llamado por la paz en todo el mundo y, especialmente, en el Oriente Medio. Como luteranos, compartimos este llamado y compromiso con usted y con los líderes de las confesiones abrámicas. Estos tiempos exigen a judíos, cristianos y musulmanes que profundicen en el entendimiento que tienen los unos de los otros y en nuestra resolución de trabajar juntos para construir un mundo de paz con justicia.
La Décimoprimera Asamblea de la Federación Luterana Mundial se celebrará en Stuttgart, Alemania, en julio de 2010 bajo el tema "Danos hoy nuestro pan de cada día". Afirmamos la necesidad de cuidar de la creación y de servir a todo el pueblo de Dios, especialmente a los que más necesidades padecen. Este tema refleja nuestra convicción de que Dios nos envía a dar respuesta a los que sufren de hambre, aquellos que tienen hambre del Pan de Vida, del pan de cada día y de justicia y paz.
Mientras continuamos en el viaje hacia la unidad en Cristo, es nuestra esperanza y oración que demos un testimonio unido al mundo al acercarnos a 2017. El Dr. Ishmael Noko, secretario general de la Federación Luterana Mundial, compartió con miembros de la Iglesia Evangélica Luterana en América que "el deseo de unidad ha hecho posible que la Federación Luterana Mundial hable y actúe en nombre de la mayoría de los luteranos del mundo en las áreas de la diakonía internacional y la promoción de los derechos humanos. Esto nos exhorta a unas relaciones más profundas con otros cristianos, incluyendo el histórico logro ecuménico de la
Declaración conjunta sobre la doctrina de la justificación".
Y, prosiguió el Dr. Noko, "no podemos elegir los retos que se presentan al testimonio cristiano fiel en los tiempos que nos tocan vivir. Pero en la Federación Luterana Mundial dirigimos la vista al futuro con esperanza de seguir creciendo en comunión los unos con los otros y en unidad con toda la Iglesia de Jesucristo".
Anhelamos el momento en que se presenten oportunidades de compartir y servir más en nombre de nuestro Dios Trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Con profundo respeto y admiración por usted y su ministerio de supervisión, oramos por el bienestar de la Iglesia Católica. También pedimos que recuerde en sus oraciones a la Federación Luterana Mundial y a la Iglesia Evangélica Luterana en América, al tiempo que prometemos recordarlo en nuestras plegarias a nuestro Dios misericordioso.